Menú

Elección de rector: ADUR pregunta

Elección de rector: ADUR pregunta

22 de setiembre de 2018 | Universidad | enlace original

El jueves 20 se desarrolló un debate entre los dos candidatos que se postulan para asumir el próximo rectorado en la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arim y Roberto Markarian. El próximo miércoles 26 de setiembre la Asamblea General de Claustro sesionará para la elección.

El encuentro fue organizado por la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR), y se realizó en base a preguntas relacionadas con la plataforma que aprobó en su XVIII convención, de cara al próximo rectorado. La moderación del debate estuvo a cargo de la periodista Ana María Mizrahi.

Los candidatos dieron su visión general sobre la propuesta de la asociación, respondieron preguntas específicas de los docentes y también del público.

Al comienzo, Arim señaló que la elección de autoridades permite «aprovechar las ventajas del cogobierno» elaborando propuestas programáticas. Dijo que la plataforma de ADUR es «una gran contribución a la construcción de una nueva agenda de transformaciones» en la Udelar, y que comparte su enfoque, porque habla de «mirar en horizontes largos». Valoró el énfasis que el documento hace sobre los temas de evaluación y planificación en distintos ámbitos, y advirtió que cuando pensamos soluciones en el corto plazo «podemos tomar decisiones que no sean compatibles con nuestras ideas largo plazo».

Señaló algunas carencias en la plataforma, como por ejemplo la consideración de herramientas que promuevan el inicio de la carrera docente, y no solo el ascenso. Tampoco se hace mención al desarrollo académico y la estructura de los servicios, puntualizó, las decisiones sobre carrera docente y creación de cargos deben estar insertas en planes programáticos, y hay que considerar que todavía hay espacios «que funcionan con lógicas feudales». Agregó que en la plataforma están ausentes las reflexiones claras sobre problemas de género en la carrera docente. También se omite una discusión sobre qué es Bienestar Universitario y sobre la necesaria incorporación de un sistema de cuidados.

Markarian compartió las observaciones de Arim respecto a las carencias en la plataforma. Valoró positivamente su enfoque «latinoamericanista» y «visión globalizadora» de la situación universitaria, que le parece «absolutamente necesaria». Debemos tener una visión global de los problemas y no encerrarnos a mirarnos a nosotros mismos como uruguayos y como universitarios, expresó. Los problemas de la educación superior, y los del desarrollo de la ciencia y tecnología en América Latina, se dan en buena medida porque están sujetas a las condicionantes globales que tienen nuestros países, afirmó.

Horas docentes
El rector se refirió a la actual discusión sobre el Estatuto del Personal Docente (EPD), que anteriormente ya se había iniciado al menos tres veces. «Tenemos que tomar como ejemplo» la forma en la que se procesó la discusión esta vez, porque se hizo en pocos meses y está próxima a finalizar. «Un estudio puramente académico de nuestros problemas no puede ser la norma», no es posible que «dejemos correr y correr» el tratamiento de temas conflictivos por mucho tiempo, que «las cosas deambulen y hagamos la plancha» sin avanzar a una resolución. Con respecto al punto de la plataforma que plantea reformas en la gestión, puntualizó que el cargo de rector implica «un 80% del tiempo dedicado a la gestión», por lo tanto esos problemas «son cruciales».

Luego los candidatos fueron consultados sobre qué aspectos del régimen de dedicación total (RDT) deberían reformarse. Markarian respondió que en la propuesta actual de EPD -que se tratará el martes 25 en el Consejo Directivo Central (CDC)-, se establece que el límite de edad de los cargos docentes rige también para el RDT. Reconoció que persisten algunos puntos polémicos en la discusión del tema, «que es sana», pero con la revisión del EPD algunas discusiones ya se adelantaron. Arim dijo que el programa de RDT en la Udelar es exitoso, porque de 500 cargos en 2005 se pasó a unos 1200 en la actualidad. Opinó que es el instrumento más robusto que tiene el país para promover la investigación de calidad, pero ya no es el único, por tanto se podría repensar un RDT con componentes adicionales, generando una discusión «sin crispaciones innecesarias». Agregó que es necesario establecer contratos laborales claramente especificados, y además exigir información completa y abierta sobre los docentes en RDT.

Respecto a las medidas posibles para mejorar la formación y la evaluación del cuerpo docente, Arim opinó que hay que aplicar pautas claras de evaluación en base a criterios propios, transparentes, que contemplen la diversidad. Dijo que el desempeño de un docente no solo se determina por su esfuerzo personal, sino que está relacionado con su contexto, su momento vital, su equipo de trabajo, de manera que una evaluación debería tomar en cuenta esos factores. Markarian dijo que «la autoformación es parte de la formación» de los docentes, y que «el esfuerzo personal por conocer más es insustituible». Con respecto a la evaluación, citó el capítulo del EPD recién elaborado, que establece que cualquier evaluación docente deberá regirse por pautas claras que consideren las actividades realizadas y también circunstancias especiales que puedan influir en su desempeño, como la paternidad, maternidad, y enfermedad. «Es uno de los grandes avances de este estatuto», afirmó.

Verdes y maduros
Los candidatos también fueron consultados sobre la experiencia del Espacio Interdisciplinario (EI) y la interdisciplina en la Udelar. Markarian expresó que tiene «una evaluación positivísima» del EI, y por eso no promovió allí cambios importantes. Agregó que la interdisciplina no es una novedad, y que la especificidad es moderna. «Es esencial generar la interdisciplina», estudiar experiencias en el mundo a ese respecto y proyectar la universidad a futuro, porque en la estructura actual de la Udelar, la mayoría de los servicios representados en el CDC responden a una disciplina. Arim afirmó que el EI es un instrumento valioso que ha dado sus frutos, como los núcleos y centros interdisciplinarios, aunque debe evitarse que quede encapsulado en sus propios programas. Entiende que la interdisciplina es una política a profundizar, y como ejemplo de su valor mencionó los centros del interior, donde se practica asiduamente, abordando problemas en forma sinérgica.

En respuesta a la consulta sobre la reformulación del Plan Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, ambos candidatos opinaron en que debe replantearse y en esa tarea la Udelar tiene un papel central, también señalaron que el plan no debe ser ajeno al país real.

Los candidatos eligieron otros temas contenidos en la plataforma para expresar sus opiniones, en esa instancia Markarian se refirió al Hospital de Clínicas, repasando las etapas en que se impulsó su transformación organizativa y edilicia. Con respecto al desarrollo de la Udelar en el interior, rechazó las afirmaciones contenidas en el documento de ADUR, que señalan que la Udelar «no privilegió un incremento presupuestal para las distintas regiones». Enfatizó que las sedes del interior sí crecieron en el período, por ejemplo, más de la mitad de los cargos docentes de los Polos de Desarrollo Universitario se proveyeron entre 2015 y 2018. Sí hubo evaluación y medidas reguladoras, «para no gastar mal», explicó. Sobre el interior Arim dijo que las sedes se manejan con incertidumbre, hacen falta perspectiva y un proceso de gestión administrativa clara. Como ejemplo planteó que hay docentes que llevan cinco o seis años ocupando cargos interinos.

La reforma de la Ley Orgánica (LO) fue un tema recurrente, sobre esto ambos candidatos lamentaron los fracasos anteriores para lograrlo. Estuvieron de acuerdo en que los cambios no pueden acotarse únicamente a la cantidad de miembros que debe tener el CDC, y que aumentarlos a 30 o 35 sería negativo para el funcionamiento del cuerpo. Para Arim una nueva LO es urgente para subsanar los déficits democráticos que hoy tiene la institución. Markarian entiende que la discusión no debe centrarse solo en la representatividad, sino en la estructura misma de la Universidad.